Domingo 31 de mayo de 2009
Teleproyecto. "Programa de autor"
Un récord de 900 programas semanales en forma ininterrumpida a lo largo de 18 años
El programa se ve por TV en toda la región, y a través de Internet tiene seguidores en todo el mundo. Iniciado en la época en que comenzó la experiencia de la televisión cable, consolidó un planteo que busca prioritariamente interpretar las claves que se manifiestan a través de cada realización, de cada tendencia, en el tema de la arquitectura.

Estrategia. Explica Fasano que se trata de lograr una comunicación que no sea críptica

"Arquitectura es espacio", comenta el arquitecto Francisco Fasano cuando se le pregunta cómo es posible que con un programa dedicado a esa temática pueda llegar a un récord en materia de emisiones. Y con esa convicción ­explica­ se lanzó en el primer programa, hace ya 18 años, "después de mucho trabajo en los medios gráficos", y para lo que aunó su experiencia como ambientalista y cineasta y logró un resultado que "se nota en la pantalla".

Así, el entrevistado explica las claves que maneja para poner en el aire Teleproyecto, al que califica como "programa de autor", y con el que llegó a este récord "que ni siquiera se vio afectado por la crisis de 2002".

El programa tiene presencia en la pantalla en las señales de Cable Visión, Multicanal, Telecentro (Argentina), TV LIBRE (Uruguay) y Direct TV, además de haber estado desde los inicios en Internet, "desde el año 2000, cuando no había siquiera banda ancha".

Esa cobertura alcanza un público permanente en los dos países, además de Chile, Paraguay y el Sur de Brasil, aunque comprobadamente el programa es seguido en todas partes del mundo.

"El cable recién empezaba", recuerda el arquitecto de las primeras etapas de ese trabajo, que busca documentar "períodos de la actualidad de la arquitectura" y volcarlos a través de una expresión que "no sea críptica".

Justamente, uno de los factores en los que hace especial énfasis es que el programa busca llegar a un público generalizado, no necesariamente iniciado en la arquitectura, "sino que se trata de muchísima gente que no tiene nada que ver, pero que simplemente le interesa el tema".

Enseguida, el propio Fasano convoca a seguir su línea de razonamiento y plantea: "Lo que pasa es que la arquitectura está metida en la vida cotidiana de todo el mundo, es un arquitecto, por ejemplo, quien dice cuántos pasos va a dar una persona desde la sala hasta el dormitorio".

Y de algún modo ese interés es atávico, está ligado a la decisión que comenzaron a tomar los primeros hombres cuando vieron que era conveniente y necesario sistematizar la protección a la intemperie, y a lo largo de todo ese tiempo se han venido desarrollando técnicas en esa materia. "A partir de ahí se genera la potencialidad de trasladar la experiencia a los demás, y es cuando nace la arquitectura como disciplina", indica el entrevistado.

Así vistas las cosas, una crónica sobre la arquitectura es también "un reflejo cultural, social y político", de un momento determinado, y que "perdura en lo más visible: los edificios", pasa por multiplicidad de aspectos humanos: poder, ostentación, coimas, catedrales y en definitiva expresa un aspecto como el de la "generación de climas", sobre el que Fasano subraya que "tiene mucho que ver".

Consultado acerca de los entrevistados que han llegado al programa, Fasano destaca algunos nombres, como los de los arquitectos Mario Roberto Alvarez, César Pelli, Clorindo Testa, Togo Díaz y subraya los buenos momentos vividos con cada uno de ellos, que pusieron en común "la sencillez de los verdaderamente grandes".

"Alvarez, a los 90 y pico de años de edad vino al programa, y al día siguiente nos estaba llamando por teléfono para agradecernos personalmente", recuerda.

Finalmente, cuando se le consulta acerca de las tendencias que muestra hoy la arquitectura, hacia dónde van, el entrevistado destaca por lo menos dos grandes corrientes, una de ellas a la que califica de "superstar" y que se define en una suerte de competencia por construir "la torre más alta, o la más rara", el gran defecto, observa es que "no importan los que están adentro".

En paralelo con esta tendencia destaca "otra arquitectura moderna, más silenciosa", y comenta que "son dos concepciones que están en juego", lo que genera una polémica para la que se la entienda cabalmente "está nuestro programa", y que se expresa en conclusiones como las que hacen llegar algunos espectadores que expresan que "usted está mostrando grupos de gente" y van descubriendo a medida que siguen el programa "esa pasión que ponen los que hacen cosas y que nosotros ponemos en nuestro trabajo".